CABRA | volver
PERSONALIDAD:
Creativa, Artística, Considerada, Generosa, Sensible, Preocupada.
Las Cabras son soñadoras, espíritus creativos que siempre necesitan más
tiempo para explorar su interior. Se sienten más a gusto cuando están recogidas
en la profundidad de su propio ser. Para ser feliz, la mente de la Cabra
necesita ser libre para vagar por donde desee. Las Cabras son naturalmente
artísticas e inventivas. No persiguen la riqueza material y confían en su
imaginación para enriquecer sus vidas. Sin embargo, las Cabras pueden ser muy
generosas con aquellos que aman.
Con frecuencia las Cabras no se desempeñan bien en relaciones románticas.
Tienden a sentirse inseguras y a preocuparse por todo. Para combatir sus
inseguridades, las cabras necesitan sentirse amadas y admiradas todo el tiempo.
Las Cabras son extremadamente sensibles y se enfadan por cualquier
insignificancia. Los conflictos en una relación llevarán a las Cabras a
replegarse aún más dentro de su mente o a retirarse físicamente de la escena.
Cuando el amor va bien para ellas, las Cabras pueden ser muy demandantes para su
pareja. La Cabra feliz no sólo toma, sino que gusta de dar a su amante también.
Las Cabras que aprenden a controlar sus preocupaciones pueden ser muy felices.
Cuando saben que sus amigos y su familia estarán esperándolos cuando regresen de
sus viajes introspectivos, las Cabras pueden ser muy felices.
AMOR:
Buena pareja un o una cabra. Buena
compañía para siempre, con toda la seguridad de su sinceridad y de su amor. Esta
gente no hace nada para estar a bien con las normas, les trae sin cuidado lo que
se piense de ellos o lo que se pueda decir. así que no hay que tener el más
mínimo temor de que finjan por temor a las apariencias o por no dar la cara
frente a los demás. Los cabra son tremenda mente sinceros y en esto de los
enamoramientos, no hay más que lo que se ve, ni deseo de conquista (eso les
repugna) ni ganas de buscar, egoístamente, una compañía. Como seres sin ceros,
digamos también, aunque quizá no fuera necesario, que son fieles. al menos
mientras se sientan correspondidos, mientras el amor sea mutuo y real. En caso
contrario, ni siquiera se puede hablar de la existencia de una infidelidad, ya
que no hay un amor al que ser fiel.
TRABAJO:
Los cabra suelen alcanzar sus
objetivos, pero necesitan mucho tiempo para pensar en la aceptación del trabajo,
para desarrollar la idea y para llevarlo a cabo. No son gente impulsiva ni
atrevida, como pueden ser los dragón o los tigre; su labor es más discreta, casi
recatada, pero tienen bastantes probabilidades de lograr los objetivos
propuestos, aunque los demás no lleguen a enterarse de su capacidad. No les
mueve la ambición ni son unos enamorados del trabajo por el trabajo;
simplemente, se limitan a realizar su deber, sin alegría y sin pesar, con la
aceptación de lo que les ha correspondido en el continuo sorteo de la vida. Pero
esta aceptación nada tiene que ver, lógicamente, con un ansia de situarse a la
cabeza, de ponerse en primera fila. Aparte de lo mucho que les desagrada llamar
la atención y hacerse notar, los cabra poco tienen que ver con los líderes por
naturaleza, con los que, desde niños, ya están mandando en sus compañeros de
clase y haciendo y deshaciendo a su antojo. A causa de esta postura de
segundones voluntarios, se les suele confundir con los perezosos, con los
reacios a actuar, teniendo tal vez un juicio demasiado positivista por parte de
quienes hacen del trabajo una religión y de la vida una contienda.
SALUD:
Se dice que los cabras, por no desear
la posesión de nada en concreto, no tienen ni enfermedades. No es cierto, pero
bastante hay de razón en la frase. Cierto es que los cabra son poco posesivos y
por carecer, carecen hasta de la aprensión, que es, en la mayoría de las
ocasiones, un obstáculo para el normal desarrollo de la vida; pero, en otras
ocasiones, un buen sistema de alarma ante el mal. Los cabra no hacen caso de las
señales, en parte por desprecio al temor en parte por pudor, por no manifestar
dolor o sufrimiento delante de los demás, por no molestarlos con sus cuitas y
quejas. En cuanto a su comportamiento como pacientes, es de lo más ejemplar. Si
no fueron capaces de alarmar a los parientes y amigos con las primeras molestias
sentidas, ¿cómo iban a molestar al médico y a los enfermeros con su impaciencia?
Y se pueden quedar tranquilamente convalecientes, que no se les ocurrirá
inventarse un nuevo método de curación.
ELEMENTOS DE CABRA:
- AGUA EN 1931
- FUEGO EN 1967 y 1907
- MADERA EN 1943
- METAL EN 1919 y 1979
- TIERRA EN 1955